Se duplican los incendios forestales pero cae la superficie quemada

Se duplican los incendios forestales pero cae la superficie quemada

El número de incendios forestales en España se ha duplicado en el primer trimestre mientras que la superficie quemada, ha caído un 3,9%


El cambio climático crea un caldo de cultivo para la proliferación de los incendios forestales. Se producen como consecuencia del cambio de temperaturas, de la escasez de agua y, evidentemente, de la acción del hombre.

Un desastre de consecuencias devastadoras para las comunidades –animales, vegetales o humanas– que viven en donde suceden. De hecho, en muchos casos los incendios forestales suponen la pérdida de la biodiversidad. En el caso de los seres humanos, cada año los incendios forestales se cobran la vida de quienes luchan por apagarlos.

Para recordar a estas víctimas se conmemora cada 4 de mayo el Día Internacional del Combatiente de Incendios en un año 2022 en el que el fuego ha arrasado en España 12.901,54 hectáreas durante el primer trimestre de 2022, un 29,53% menos que la media del decenio y un 3,95% menos que en el mismo periodo de 2021, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico consultados por Europa Press.

Sin embargo, aunque se ha quemado menos superficie, el número de incendios ha aumentado notablemente el número de siniestros, que casi se ha duplicado puesto que el año pasado en este mismo trimestre se contabilizaban 1.442 fuegos, mientras en el mismo plazo del presente ejercicio se han registrado hasta 2.824 siniestros, un 95,83% más.

De los 2.824 siniestros, el 64,97% (1.835) fueron conatos, es decir que se extinguieron antes de que ardiera una hectárea de superficie, frente al 35,02%, que superaron esa barrera y alcanzaron la categoría de incendio forestal. De ellos, dos superaron las 500 hectáreas quemadas, lo que se clasifica como Gran Incendio Forestal (GIF); es una cifra similar a la media del decenio y tres menos que los cinco GIF del primer trimestre de 2021.

En cuanto al tipo de vegetación afectada, buena parte de ella, 9.986,25 hectáreas eran matorral y monte abierto; 1.548,10 hectáreas quemadas de superficie arbolada y las 1.367,19 hectáreas restantes, de pastos y dehesas.

De todos los siniestros, el 59,42% se registraron en el noroeste; el 28,12% en las comunidades interiores; el 12,43%, en el Mediterráneo y el 0,04% en Canarias.

Precisamente en el noroeste, con casi el 60% de los incendios, ardió el 83,71% de la superficie arbolada; el 11,83% de esta en las comunidades interiores y el 4,46% de la superficie arbolada en el Mediterráneo. Por último, de la superficie forestal quemada, el 86,28% se quemó en el noroeste; el 7,95% en las comunidades interiores y el 5,77%, en el Mediterráneo.

Los bomberos forestales de la Brif Laza trabajando en el incendio forestal de Baltar con mochila extintora+batefuegos. ATBrif[/caption]

El Día Internacional del Bombero Forestal se conmemora debido a que en 1998 sucedió un incendio forestal y cinco bomberos perdieron su vida intentando apagar las llamas en Canadá.

Ese hecho, sumado a otros incidentes trágicos ocurridos durante la lucha contra los incendios forestales en todo el mundo, fue el punto de partida para el inicio de un movimiento que, paulatinamente, se ha ido extendiendo por diversos países.

A pesar de que el Día Internacional del Bombero es el 2 de junio, el 4 de mayo está destinado a reconocer el valor y trabajo de los bomberos forestales que arriesgan su vida en pos de extinguir grandes extensiones de fuego.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas