Diez propuestas urgentes para que España no abandone la industria del automóvil

Diez propuestas urgentes para que España no abandone la industria del automóvil

Enrique de Areba, experto en el sector del automóvil, explica en esta tribuna los retos a los que se enfrentan España para mantener su posición en un mercado global en transición. La estructura industrial del automóvil genera un 9% de los puestos de trabajo directos e indirectos del país. La electrificación será la clave de los próximos años. Hace falta una decidida apuesta de Estado y colaboración público-privada para mantener la actividad

Enrique de Areba Enrique de Areba es vicepresidente de la consultora IBC & Partners


Por segundo año consecutivo, la producción mundial de vehículos cerró el año 2019 con un retroceso, mayor aún que el experimentado en 2018. Esta tendencia -un descenso del 5,2% el año pasado, para alcanzar un total de 91.786.861 unidades fabricadas-, hizo que España, al tener un ínfimo crecimiento de +0,1%, ganase peso en el ámbito global, hasta alcanzar el 3,07% de cuota mundial.

Este retroceso global del año 2019, unido al 1,1% que cayó la producción en 2018, muestra claramente una nueva tendencia bajista, tras ocho años de crecimiento continuado.

El cierre durante dos meses de todas las plantas productivas españolas por el efecto coronavirus, provocará una gran caída de producción este 2020

Pero el cierre durante dos meses de todas las plantas productivas españolas por el efecto coronavirus, provocará una gran caída de producción este 2020, que unida a la tendencia global iniciada hace dos años, agravará la situación del sector. Si a esto unimos la falta de estímulos fiscales y la nula política en la renovación del parque, la estimación fijada por la consultora IBC & Partners será de una caída de ventas en torno a las 650.000 unidades, lo que hará difícil mantener el peso de nuestra industria en el mercado global.

En este contexto, nos parece importante mantener la cabeza fría y hacer un planteamiento proactivo, dirigido a salvar al sector en España de los embates que se avecinan (lo de Nissan no es más que un aviso). En esa línea avanzamos a continuación 10 propuestas para una estrategia de consolidación de la industria automovilística en España y de todos los puestos de trabajo de alta calidad y remuneración que suponen para el país.

1 – Plan de incentivos de achatarramiento, para alcanzar la vida media del parque de ocho años en 2030

Por el efecto de la pandemia, esta desaceleración en la producción se hará notar en nuestro país, de forma importante, en el cierre de este ejercicio de 2020, pero también en el del próximo. Si no se actúa en consecuencia, actuando hands on, el efecto negativo, se extenderá también en 2021, al no contar con la aportación de la producción de la planta de la Zona Franca de Nissan, en Barcelona.

Chasis de un vehículo eléctrico dotado de batería. | Foto: Sergii Chernov

2 – Cambio total de la fiscalidad del automóvil, recaudando lo mismo, orientada a la reducción de emisiones y longevidad del parque

El año pasado, uno de los factores más determinantes de esta caída de producción global, fue el peso importante de la fabricación China, cuya producción mermó, por primera vez en las dos últimas décadas, con un valor negativo: un -4,2%.

Ante este escenario, no tenemos que ser agoreros, pues los estudios de varios expertos del sector de automoción y de consultoras del ramo estiman que para finales de esta década, en 2030, estaremos en unas cifras de producción mayores, con un incremento entre el 25% y el 30%, frente a las cifras del año pasado, superando así la barrera de los 120 millones de unidades.

Como consecuencia de esta previsión del futuro tamaño de mercado global, nosotros tendríamos que alcanzar en España una cifra de producción de más de 3,6 millones de unidades en España si mantuviéramos nuestra cuota. Pero viendo la falta de interés de nuestros dirigentes políticos actuales, resulta poco factible.

3 – Plan de transformación de las plantas de producción españolas, para producir el 50% de su capacidad en vehículos eléctricos en 2030

Este escenario de incremento de producción global tendrá que observarse también con otros nuevos factores en la cadena de valor de esta industria, que se irán implementado paulatinamente en esta década, en todas las cadenas de producción de todos los fabricantes. El elemento más destacado será la importante cuota de los vehículos producidos con propulsión eléctrica, de la que parece que España ha decidido desenchufarse, situación que es urgente revertir.

4 – Plan de colaboración público-privada entre los centros de desarrollo de las comunidades autónomas y la industria del automóvil, con objetivos claros

Hemos confirmado con los 20 mayores fabricantes de automóviles del mundo cuáles son sus expectativas y previsiones de producción para los próximos años de vehículos con propulsión 100% eléctrica, y hay poca dispersión en las cifras. Así, todos coinciden con pocas diferencias en que en cinco años se superará el 20 % del total, y más del doble al final de la década. En el gráfico vemos la previsión para los turismos.

Este nuevo escenario nos advierte del riesgo estratégico que tendremos, en nuestras 16 plantas de producción de automóviles a partir del año que viene -dado que Nissan ya ha confirmado el cierre de su planta en la Zona Franca de Barcelona, para el último día de este año-, si no actuamos con rapidez y en consecuencia para evitar una caída importante de producción y de empleos en nuestro país, desde ahora hasta el 2030.

5 – Aprobar una Plan estratégico, consensuado y blindado, para la automoción, hasta el 2030, con dotación presupuestaria plurianual

Para alcanzar los objetivos de descarbonización de las economías europeas y asegurar el cumplimiento de los ODS se puso en marcha el plan europeo para la trasformación y desarrollo de este nuevo escenario de movilidad, que ya destinó en 2019 el triple de recursos para la movilidad eléctrica que los que había anunciado en su día el gran competidor europeo en este segmento, que es China.

El rápido crecimiento de la fabricación de los motores no contaminantes, derivados de las exigencias de los objetivos de descarbonización de la economía, ya ha comenzado.

Pero, de esta cantidad de recursos tan importante que se está moviendo en Europa, a España se ha destinado una cantidad ínfima, aun siendo el segundo país productor de vehículos de Europa. Concretamente, la cantidad fue la anunciada por el grupo francés PSA, con una inversión en España cercana a los 1.000 millones de euros, destinada a la fabricación de coches eléctricos en sus tres plantas españolas, donde de los 770.000 vehículos, que se podrían producir anualmente entre sus tres factorías españolas, más de 53.000 serían eléctricos o enchufables. Esa es la única apuesta en firme para España.

En el vehículo eléctrico, la parte más importante en términos de aportación de valor, y además de ser el corazón propulsor, es su motor, que como es lógico está dotado de una batería para su funcionamiento. En la actualidad contamos con una oferta de 98 modelos diferentes, y dentro de cinco años llegaremos a una oferta de más 350 modelos con propulsión eléctrica.

6 – Plan de incentivos I+D+i, ligado a las universidades y a la formación dual, para la innovación y el desarrollo de aplicaciones en la industria

Adelantándonos a este escenario, y durante casi tres años, hemos llevado a cabo diferentes reuniones con fabricantes chinos de baterías para vehículos eléctricos, para dar a conocer la oportunidad de inversión en España y donde además hemos señalado las posibles ubicaciones de esta hipotética planta en el territorio nacional, con varias localizaciones, donde destacan, la de El Bierzo, por su localización logística, en Extremadura (por disponer de litio), Tarragona, por un puerto apto para la exportación, Navarra y País Vasco, por su entramado de empresas del sector, donde SEAT sería una gran beneficiada, ya que actualmente todas las versiones eléctricas de esta marca se producen en Zwickau, en Alemania, ante la falta de un suministrador en España de baterías. Es importante apuntar el poco o nulo apoyo institucional que han tenido estas acciones con el objetivo de atraer a inversores de Oriente, situación que parece que podría mejorar, a la vista de la decisión de Nissan de cerrar su planta de la Zona Franca en Barcelona.

7 – Desarrollar dos plantas de producción de baterías (en El Bierzo y en Extremadura)

A este escenario de inversiones tenemos que añadir la decisión reciente de Elon Musk, de instalar su superfactoría de Tesla en Europa en Brandemburgo, cerca de Berlín, desestimando así las ofertas de la Comunidad Valenciana y de Cataluña. Lo que concentrará y aumentará la oferta de vehículos eléctricos en Europa en un futuro próximo, pero alejando su producción de nuestro país.

Batería de litio de coche eléctrico. | Foto: Sergii Chernov

 

“La fabricación de baterías a gran escala generará en Europa más de 120.000 nuevos puestos de trabajo”

Hay rumores en el mercado de que, como consecuencia del Brexit, la ubicación de la segunda inversión de Tesla en nuestro continente se aleja de las islas británicas. Aparece de nuevo la posibilidad de que podamos optar a dicha planta, con un plan llave en mano, que podría ubicarse en la Zona Franca de Barcelona, o cerca del parque de proveedores de Ford en Valencia. Se impone una visita a Musk, con el apoyo del gobierno.

Pero es que, la fabricación de baterías a gran escala, -además de condicionar la ubicación de las fábricas de vehículos eléctricos-, generará en Europa más de 120.000 nuevos puestos de trabajo, directos e indirectos, según el Joint Research Centre, de la Unión Europea (UE). ¿Cuántos en España?

8 – Tener la segunda giga-factoría de Tesla en el eje mediterráneo

Europa se está preparando, con una serie de inversiones gigantescas en la fabricación con diferentes socios y con recursos de la Unión Europea, para garantizar la producción masiva de vehículos eléctricos y el suministro de baterías. Ya se ha anunciado que para finales de 2024 tendremos una capacidad en el viejo continente de 500 Gwh/a. Pero en el territorio español no aparece ninguna planta ni tampoco se la espera, por la reiterada pasividad de este gobierno en relación con el sector del automóvil.

Finalmente, hay que decir que el entorno se está volviendo más hostil para las posibles inversiones en la industria del automóvil frente. A ello contribuyen los rumores de repatriación de la producción a los países nativos de las marcas y la crítica visión de la ministra Teresa Ribera en relación con las motorizaciones de combustión interna, que hay que recordar que, hoy por hoy, nos permiten ser el segundo fabricante de automóviles de Europa. Deberían ser, por tanto, objeto de una estrategia sofisticada para hacer compatible la descarbonización de nuestro parque móvil con el mantenimiento de nuestra estructura industrial y del empleo (9% del total y de la mejor calidad).

Por no hablar de actitudes como las de la segunda teniente de alcalde de Barcelona, Janet Sanz, de Barcelona en Comú, quien ha celebrado el cierre de la planta de Nissan de la Zona Franca, sin reparar en que se verán afectadas más de 25.000 familias. Irresponsable y lamentable.

9- Mercado único bajo los estándares europeos. Coordinación administrativa para evitar contradicciones con las normativas de comunidades autónomas y los ayuntamientos

El tándem Reyes Maroto y Raúl Blanco, ministra y secretario de Estado respectivamente, como futuros interlocutores para un futuro plan estratégico en esta industria sería ideal, por su gran capacidad de trabajo y cercanía con el sector.

10 – Creación de la Secretaríaa de Estado de Movilidad, dependiendo del Ministerio de Industria, donde se reúnan todas las áreas que afectan al sector, y actualmente dispersas en siete ministerios

Un parte importante del mercado del automóvil es la distribución (los concesionarios) y el Vehículo de Ocasión, que deberán tener voz propia, con una regulación adaptada al nuevo escenario y con normas que cumplan los objetivos de reducción de emisiones y estructuras que sean viables en el nuevo entorno digital.

Con esta idea de proponer soluciones para escapar de lo que parece una tormenta perfecta desde IBC hemos desarrollado el plan EMPATIA, que esperamos presentar en breve como herramienta para reaccionar a tiempo. Es urgente.


Enrique de Areba es vicepresidente de la consultora IBC & Partners



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