El futuro del agua necesita inversiones y alianzas

El futuro del agua necesita inversiones y alianzas

El futuro del agua necesita inversiones y alianzas

El calentamiento global dificultará en las próximas décadas el acceso a los recursos hídricos, lo que hace que sea urgente invertir en adaptación. Podemos convertir el reto en oportunidad movilizando inversiones y aunando actores para impulsar una transición hídrica que genere empleo y haga que nuestras infraestructuras sean más resilientes al cambio climático



El futuro no se predice, se construye. Con esa idea se celebraba esta semana en Alicante el Diálogo sobre el Futuro del Agua, un encuentro de alto nivel impulsado por el Gobierno de España y las instituciones europeas para reflexionar sobre cómo asegurar los recursos hídricos en un contexto de cambio climático.

Se trataba de hacer un ejercicio de prospectiva a 2050, pero marcado por las necesidades acuciantes de hoy mismo. Y la conclusión es clara: hay que actuar ya, impulsar una transición hídrica movilizando fondos, actores, conocimiento, tecnología y alianzas para garantizar un porvenir sostenible para la sociedad española. Como decimos, el futuro se construye, se puede construir, y debemos hacerlo entre todos, con gobernanza y aplicando los principios del ODS17 de la ONU, Alianzas para lograr los Objetivos.

La urgencia y la necesidad del calentamiento global la tenemos antes nuestros ojos cada día, con una meteorología cada vez más imprevisible. Urge tomar medidas para adaptarnos a un escenario climático que traerá más fenómenos extremos como inundaciones y sequías y que conllevará además un descenso generalizado del agua disponible.

“Hay que impulsar una transición hídrica movilizando fondos, actores, conocimiento, tecnología y alianzas”

Se trata de un gran reto que podemos y debemos convertir en oportunidad, fortaleciendo el desarrollo sostenible en nuestro país, generando a la vez empleo y actividad económica. Porque apostar por el agua es apostar por el beneficio de todos. Como elemento transversal, es esencial para todos los sectores. Industria, agricultura, turismo, ciudades … dependen del agua, y no pueden vivir amenazados por el estrés hídrico en las próximas décadas.

Hay conocimiento suficiente y soluciones probadas que pueden ponerse en marcha desde ya mismo. España es un país avanzado en saber y tecnología hídricos, con empresas líderes a nivel internacional que aplican hoy en día avanzadas soluciones de economía circular.

Hemos sabido mejorar la eficiencia en el uso, reducir el consumo, depurar y reutilizar las aguas residuales, proveer de autosuficiencia energética a las instalaciones de agua … y todavía podemos avanzar más y extender esas mejoras a más zonas del territorio. Para ello, hacen falta señales claras por parte de la administración y una ambiciosa movilización de recursos para la puesta en marcha de infraestructuras tecnológicas de agua.

Hay, además, disposición por parte del sector del agua para tejer alianzas y fortalecer la colaboración público-privada, impulsando así la transición hídrica a través de la innovación y la digitalización, fomentando los modelos circulares en todos los sectores de manera conjunta.

“Apostar por el agua es apostar por el beneficio de todos. Como elemento transversal, es esencial para todos los sectores”

Y en este punto, tenemos que señalar que en la carrera de la adaptación al cambio climático partimos con un hándicap. España arrastra un déficit de inversión en infraestructuras hídricas que en el caso del ciclo integral urbano llega hasta el 70% de lo necesario para mantener y renovar instalaciones.

Así lo señalaba el estudio Análisis de necesidades de inversión en renovación de las infraestructuras del ciclo urbano del agua, elaborado por la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) y la Cátedra Aquae de la UNED de Economía del Agua. Según sus cálculos, faltan entre 2.221 y 3.858 millones de inversión anual para poder afrontar las reparaciones que necesita la infraestructura actual y poder mantener las redes de forma sostenible.

Y, además, al mantenimiento del patrimonio existente hay que sumar las nuevas inversiones en adaptación al cambio climático, donde la digitalización, la innovación y la tecnología que las empresas de agua aplican son soluciones contrastadas.

“Esperemos ver pronto las acciones, las señales, los proyectos y las inversiones que hagan que ese futuro gaseoso toma realidad en el presente”

Esta semana, en Alicante, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, afirmaba que nos encontramos en un momento apropiado para poner en marcha la transición hídrica de la que estamos hablando. “Contamos con la oportunidad tanto en ciclo regulatorio como en ciclo de inversión, con la demanda social y la convicción y complicidad de las instituciones para hacer frente a los desafíos del cambio climático en relación con el agua y reducir su impacto”, afirmaba.

Son palabras que, desde nuestro diario, no podemos hacer otra cosa que suscribir. El momento es ahora. Como decimos, la España de 2050 hay que construirla desde hoy. Sucede que el futuro parece siempre gaseoso, que no acaba de materializarse, pero tenemos la obligación de hacerlo real, tangible. Esperemos ver pronto las acciones, las señales, los proyectos y las inversiones que hagan que ese futuro gaseoso tome realidad en el presente.



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