Las universidades de EEUU: nuevos nidos de coronavirus

Más de un tercio de los 5.000 campus norteamericanos han reabierto, actuando de laboratorios para el resto: límites al número de alumnos en las instalaciones, obligción de usar mascarilla y testeo masivo. El experimento, sin embargo, no parece estar funcionado


Con sus vacaciones breves, los Estados Unidos son la vanguardia de Occidente en lo que respecta al inicio de la temporada. En muchos estados los campus universitarios llevan semanas en funcionamiento y han demostrado las enormes dificultades de volver a la normalidad. La distancia que existe entre las intenciones, las políticas y las reglas sobre el papel, por un lado, y las actitudes humanas por otro, ha provocado serios rebrotes en universidades a lo largo y ancho del país.

Más de un tercio de los 5.000 campus norteamericanos han reabierto las residencias y las clases presenciales en alguna medida, actuando de laboratorios para el resto: limitando el número de alumnos en las instalaciones, obligando a usar mascarilla, prohibiendo las grandes aglomeraciones y haciendo muchas pruebas de COVID-19. El experimento, sin embargo, no parece estar funcionando. Según The New York Times, los recintos universitarios han registrado más de 50.000 infectados y 60 muertos desde el inicio de la pandemia y la reanudación del curso ha generado contagios. Solo en la Universidad de Alabama hay 1.200 alumnos enfermos.

Una de las principales razones parece ser la falta de disciplina estudiantil. Desde hace semanas circulan por la red vídeos y fotografías de fiestas universitarias donde no hay distancia social y apenas se deja ver una mascarilla, como esta de la Universidad de North Georgia. La Universidad de North Carolina ha identificado 177 casos en los últimos días y la de Notre Dame casi 150. En la Universidad de South Carolina, el 27% de los alumnos que se han hecho el tests ha dado positivo. Los brotes también afectan a las poblaciones donde se encuentran los campus.

Algunas rectorías han dejado la responsabilidad del control en manos de los alumnos, que pueden denunciar estas fiestas o las violaciones de la cuarentena llamando a un teléfono especial. Otras imponen sanciones a los indisciplinados. Purdue suspendió a 36 alumnos y la Universidad de Connecticut hizo lo propio con quienes habían participado en de una fiesta. La Universidad de Alabama está siendo muy rigurosa con el aislamiento de los enfermos y la de Illinois en Urbana-Champaign, según Axios, ha ordenado un confinamiento blando a sus alumnos.

La única medida contra la que advierten los virólogos es la que están practicando muchas de las universidades que han registrado brotes: mandar a los alumnos, incluidos quienes han dado positivo de Covid-19, de vuelta a sus familias. Este ha sido el caso de centros en Virginia, Carolina del Norte, Nueva York o California. Una manera de proteger al resto de los alumnos y al personal universitario, pasando el riesgo, por otra parte, a los entornos de los estudiantes.

“Es lo peor que podrías hacer”, declaró el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, al canal NBC. “Cuando los mandan a casa, particularmente cuando se trata de una universidad en la que la gente viene de múltiples localizaciones diferentes, se podría estar extendiendo la infección a diferentes lugares”.

Comparecencia del Dr. Fauci ante miembros del Senado en el Capitolio de Washington DC. | Foto: EFE/EPA/WIN MCNAMEE / POOL

Las universidades no lo tienen fácil. Han de preservar la salud de su alumnado y empleados, pero también seguir siendo económicamente viables: una de las principales razones por las que un tercio de los campus, en lugar de retrasar el comienzo del año lectivo o de ofrecer únicamente las clases por internet (lo cual limitaría otras vías de ingreso, como el alojamiento, los comedores o las actividades deportivas, además de dejar de ser una universidad atractiva para muchos alumnos) han reanudado las actividades presenciales. Más aún teniendo en cuenta que, antes de la pandemia y debido a la caída sostenida en número de matrículas y a las menores subvenciones públicas, muchas universidades empezaron 2020 con mal pie.

El portal Business Insider ha elaborado una lista de 30 universidades que, de no reanudar sus actividades normales este otoño, pueden perjudicar a la economía de las regiones en las que están. En la región de Nueva Inglaterra, donde se encuentran muchos de los campus más prestigiosas de EEUU, casi la mitad de los salarios de las ciudades universitarias provienen del centro de turno.

Los brotes se dan sobre todo en aquellos lugares donde se ha dado la segunda ola del coronavirus: en los estados del Sur y del Medio Oeste. En una residencia estudiantil de la Universidad de Arizona, por ejemplo, 10 de los 21 inquilinos han dado positivo de Covid-19.

Las universidades son, por tanto, el laboratorio y el punto caliente de un virus que sigue arrojando desagradables sorpresas. Aún así, el número nacional de contagios, que alcanzó máximos de 77.000 diarios a mediados de este verano, ha vuelto a caer por debajo de los 25.000 por primera vez desde el mes de junio. Un estudio de la universidad MIT  sugiere que el número de infecciones en algunas regiones del país ha sido tan alto que estas parecen haber desarrollado algo de inmunidad y ralentizado la expansión del virus. Mientras, EEUU va camino de los 6 millones y medio de infectados y los 200.000 fallecidos: más de la quinta parte del total global.



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