Mar Mora, una española apoyando la gestión del agua en Cabo Verde

Mar Mora, una española apoyando el agua y saneamiento en Cabo Verde

Mar Mora, una española apoyando el agua y saneamiento en Cabo Verde

Hace más de 20 años que Mar Mora, una ingeniera agrónoma española, trabaja en tareas de cooperación en diversos países del mundo. Desde hace ocho está radicada en Cabo Verde, donde coordina el programa de apoyo al sector de agua y saneamiento de la Cooperación Luxemburguesa en Cabo Verde


Pedro Cáceres |
Madrid | 23 febrero, 2021


Cabo Verde es un país muy apropiado para entender los retos actuales de la sostenibilidad y el efecto que el cambio climático y su afección a los recursos hídricos puede tener sobre el bienestar de las sociedades.

Cabo Verde es un archipiélago de 15 islas y 600.000 habitantes que se encuentra situado frente las costas de Senegal, en la franja sahariana de África. Esto la convierte en un territorio sumamente árido y donde el recurso hídrico cobra un valor fundamental.

Todo esto ocurre, además, en un país con estándares de desarrollo por encima de la media de África, con amplia población para un escaso territorio y también con un volumen turístico en crecimiento. Todo ello lleva a que garantizar el acceso al agua y el saneamiento sean clave para el país.

Y precisamente, trabajando para mejorar la gestión y la gobernanza del agua en Cabo Verde se encuentra desde hace años una ingeniera española, Mar Mora, que ahora mismo lidera un programa de la Cooperación Luxemburguesa centrado en esas cuestiones.

Junto a Azores, Madeira y Canarias, las islas de Cabo Verde están incluidas en la región biogeográfica de la Macaronesia, pero tienen diferencias con sus hermanas del norte.

Se pueden parecer en cierto sentido a las más secas de las islas Canarias. Debido a su latitud más al sur, Cabo Verde tiene un clima subsahariano, con precipitaciones en muchos lugares de entre 100 mm a 250 mm al año, umbrales propios de clima desértico, aunque hay grandes variaciones entre islas y dentro de ellas mismas, debido a la complicada orografía y la influencia de los vientos húmedos y la precipitación horizontal.

Como explica Mora, el clima de Cabo Verde no es fácil en relación al agua: “Hay muchos episodios de vientos secos y calima, las precipitaciones son escasas e irregulares; hay islas que tienen reservas de agua muy buenas porque cargan agua debido a su geología, y otras que son más secas”.

En Cabo Verde preocupa la sequía, desde luego, explica la experta española, pero hay también otros retos ambientales ligados muchos al cambio climático, “como la subida del nivel del mar, la fertilidad del suelo entre otros debido a su creciente salinidad, o el aumento de temperaturas”.

Ocho años en Cabo Verde

¿Y qué hace una ingeniera española apoyando la gestión del agua y el medio ambiente en Cabo Verde? Lo explica ella misma: “Vine para dos años y ya han pasado ocho. Llegué a Cabo Verde para trabajar en un programa de alimentación y salud escolar que tenía como objetivo apoyar a la institución nacional encargada, de asegurar la alimentación en las escuelas, para que se apropiara del programa definitivamente y este pasara a ser responsabilidad del gobierno.

Tras aquella tarea, Mar Mora, que transmite su pasión por el país, pasó a trabajar directamente en el sector del agua y saneamiento, en diversos programas apoyados por diferentes donantes dedicados a apoyar la reforma del sector de agua y saneamiento.

“Es importante continuar los esfuerzos en torno a la reutilización de las aguas tratadas”, explica la cooperante española, para hacer un uso más eficaz de los escasos recursos

“La tarea ahora abarca la culminación de la reforma del sector, a través de la mejora de la gobernanza, los mecanismos de regulación,  y la mejora de la calidad de los servicios de agua y saneamiento que operan en las diferentes islas. Entre estas cuestiones por citar algunas están los temas de calidad del agua, revisión de tarifas, infraestructuras, pérdidas en la red y todas las cuestiones de saneamiento, funcionamiento de las estaciones de tratamiento de aguas residuales, reutilización de las aguas, eficiencia energética para el sector del agua y el seguimiento del sector a través de indicadores”, explica Mar Mora

Casas y terrazas de cultivo en la isla de Santo Antao, en Cabo Verde. | FOTO: Graeme Snow
Casas y terrazas de cultivo en la isla de Santo Antao, en Cabo Verde. | FOTO: Graeme Snow

Sin duda una tarea ingente en la que participan numerosos profesionales principalmente nacionales. Se trata de todo un reto, con aspectos climáticos, técnicos, sociales y económicos en un país de renta media.

“Cabo Verde es un país que tiene unos indicadores destacables en relación a otros países del continente en términos de salud o de educación”

“Cabo Verde es un país que tiene unos indicadores destacables en relación a otros países del continente en términos de salud, de educación; prácticamente el 98% de los chicos están escolarizados en primaria. En el sector del agua los indicadores de acceso son más que remarcables”, explica Mar Mora.

“No es como podemos ver en algunos países del continente africano. Hay redes de agua, hay redes de saneamiento, hay tarifas fijadas y empresas organizadas que operan los servicios de agua y saneamiento. Cabo Verde es un país de renta media que ha hecho muchos esfuerzos en muchos sectores” con resultados importantes añade.

Respecto a la gestión del agua, en Cabo Verde hay un mix de modelos. En las islas más turísticas como son Sal y Boa Vista operan empresas privadas; en otros puntos hay empresas intermunicipales y en otras islas siguen operando los servicios municipales. También existe la pareceria público-privada.

Cómo explica la experta, uno de los retos es atender a toda la población, no solo en los núcleos urbanos, donde los servicios están más desarrollados, sino también en zonas dispersas. “Hay grandes diferencias entre la parte urbana y la rural, donde aún hay muchos desafíos en particular ligados al saneamiento. En Cabo Verde funciona bien el sistema fuera de red (fosas sépticas) que es una solución que defiendo porque son sistemas que bien gestionados son quizás los más aptos para núcleos pequeños”, explica Mora.

En general hay plantas de saneamiento, pero todavía la red de es limitada. “Este sector tiene todavía un amplio campo de desarrollo en Cabo Verde”, añade Mora.

La energía y el agua

Cabo Verde, además, es uno de los países donde el costo de la energía es de los más caros del mundo, puesto que es importada y todo funciona con combustible fósil.

“Sucede que algunas de las islas son muy montañosas donde hay muchos bombeos de agua y los costos energéticos representan una parte muy grande en la parte operativa. Estamos hablando de que casi el 50% de los costes de la operación de producción y/o bombeo de agua en algunas de las islas son energéticos”, afirma Mar Mora.

“Se quiere potenciar el mix de agua y renovables y que el ciclo del agua se abastezca de fuentes limpias”

Por ese motivo se está potenciando el mix de agua y renovables: “Luxemburgo y otros agentes de cooperación están apoyando al sector de agua a través de las energías renovables. Cabo Verde tiene un gran potencial en cuanto a las energías renovables se refiere gracias a su viento, el sol o el mar. Es un país que debe dirigirse a las renovables sí o sí y el país es muy consciente de ello. Por eso, hace cinco años hemos empezado a apoyar la introducción de renovables en el sector del agua, por ejemplo, en los procesos de desalinización y en el transporte del agua donde ya muchos de estos sistemas irán a funcionar muy brevemente con energía solar”, explica Mora.

Otro reto es la renovación y modernización de infraestructuras, ya que no siempre hay presupuestos para ello. “Algunas están envejecidas y hay pérdidas de hasta un 50% en la red”, dice Mora. A esto le acompaña que aún no hay verdaderos planes de mantenimiento de las redes de agua ni de saneamiento.

Formación a Distancia

Durante su estancia en Cabo Verde, Mar Mora no ha dejado de ponerse al día y actualizar sus conocimientos. En ese sentido, explica que en los dos últimos años ha cursado el Master de la Escuela del Agua, que según ella le ha ofrecido la oportunidad de mejorar con una formación de calidad a distancia.

“Me gusta seguir formándome. Nada más terminar la carrera hice un máster, luego otro y este tercero es el que más me ha gustado”, explica Mora.

“El hecho de tener un background y el haber trabajado en un sector en concreto te permite entender mucho mejor las cosas a la hora de recibir una formación sólida como la que ofrece ese master”, explica. En su caso, ella quería llevar a cabo esa formación para reforzar la parte técnica. “Yo estoy muy dedicada a la parte de gestión y a la gobernanza y quería profundizar en las cuestiones técnicas que, aunque manejo, creo que podía ampliar”, explica.

“Me gusta seguir formándome. Nada más terminar la carrera hice un máster, luego otro y el de Escuela del Agua que acabo de terminar es el que más me ha gustado”, explica Mora

“La verdad es que me ha permitido aprender muchas cosas y me ha gustado. Eso sí, me ha requerido mucho esfuerzo, porque compaginar estudio y trabajo a la vez, como es mi caso, no es fácil. En todo caso, el master está muy bien acompañado por un equipo de profesores y de tutores muy dedicados y, en ese sentido, creo que apenas se ha notado que fuera online y no presencial, porque ha habido un acompañamiento importante”, añade.

En opinión de Mar Mora, este tipo de formación especializada en agua y realizada online es una herramienta muy buena para mejorar el tejido profesional de países y permite a las personas formarse a distancia con los mejores profesionales de otros lugares.

El valor del agua

Una de las revelaciones que se obtienen al llevar más de 20 años trabajando en desarrollo humano en diversos puntos del mundo es darse cuenta de hasta qué punto no sabemos valorar el grado de bienestar que tenemos en Europa, en cuestiones como el agua, explica Mar Mora.

“No apreciamos la calidad de los servicios que tenemos, un suministro continuado y de calidad de agua. Un servicio, además, que, aunque la gente se queje, tiene un precio muy asequible”, afirma la cooperante española en Cabo Verde.

“El agua es oro, un bien preciadísimo en muchos países y en España a veces no nos damos cuenta de lo que tenemos”

“El agua es oro, un bien preciadísimo en muchos países y en España a veces no nos damos cuenta. Como afortunadamente todos tenemos agua en nuestras casas no la valoramos lo suficiente; muchas veces caemos en el despilfarro… Y esto es algo que otros países del mundo no pueden ni soñar, pues el agua del grifo no está tratada convenientemente y no es apta para beber o incluso no hay abastecimiento alguno y la gente, en general las mujeres y niños, caminan kilómetros para abastecerse todos los días”.

Es importante continuar los esfuerzos en torno a la reutilización de las aguas tratadas. El agua residual tratada podría ser utilizada para muchos usos que hoy en día aún no son considerados, añade Mar Mora.


Esta entrevista es a título personal y está enmarcada en un conjunto de artículos de nuestro diario sobre la cooperación internacional y la labor de profesionales españoles en el exterior.

Una vida dedicada a la cooperación internacional

Mar Mora, (Ibiza, 1973) lleva dos décadas largas dedicada a la cooperación internacional. Como ella misma explica, no ha vuelto a vivir en España desde que, con apenas 23 años, poco después de terminar Ingeniería Agronómica en la Universidad Politécnica de Madrid se fue a trabajar al extranjero.

Pasó siete años en Perú, trabajando en el Programa de Alimentos de la ONU y ha recalado también en Mauritania, Chad durante periodos largos de trabajo en diversos programas y proyectos. Al margen de ello, su carrera le ha llevado también a acudir a situaciones de emergencia a destinos como Haití.



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas