“Es un error ver el regadío como un usuario abusivo de agua” - EL ÁGORA DIARIO

“Es un error ver el regadío como un usuario abusivo de agua”

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, considera que el regadío no puede verse como un usuario abusivo del agua porque sin agua no hay alimentos, sobre todo, en un contexto de cambio climático y en un terreno semi árido como el aragonés. El consejero habla con El Ágora sobre cómo el gran reto demográfico no está tanto en la agricultura como en los agricultores


María Santos
Cristina Palomares
Madrid | 26 febrero, 2020

Tiempo de lectura: 3 min



Desde 1964 Zaragoza se convierte cada dos años en el escaparate mundial de la maquinaria agrícola donde fabricantes de todo el mundo exponen los últimos avances y tecnologías a disposición de agricultores y ganaderos para hacer su actividad menos penosa, más sostenible y eficiente.

Durante la inauguración de la 41 edición de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola de Zaragoza FIMA, el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona ha compartido con El Ágora su visión de la agricultura del futuro, donde la digitalización permitirá mecanizar gran parte de las labores y favorecer la adaptación al cambio climático, aunque advierte que el gran reto del campo es el demográfico.

 

En este proceso de adaptación Olona ha llamado la atención a la clase política para advertirles de que el auténtico reto es mantener vivo el modelo familiar de agricultura, porque es de ellos, de los agricultores, de los que depende la supervivencia de los pueblos y la cohesión del territorio.

El reto demográfico depende más de los agricultores que de la agricultura

El Consejero cree que el verdadero reto político está en apostar por un modelo que priorice la agricultura familiar, que es la que mantiene fija la población en el medio rural.

 

Tanto en Europa como España y Aragón la agricultura no sólo produce alimentos sino que cumple esa otra función esencial que hay que afrontar: estructurar el territorio.

Respecto a la digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías a la agricultura Olona considera que más allá de los beneficios que aporta en cuanto a seguridad para los trabajadores del campo, la eficiencia y optimización de los recursos empleados y en la sostenibilidad medioambiental de los propios equipos debemos encontrar el equilibrio que permita mantener a los agricultores junto a sus explotaciones en un modelo futurista casi robotizado.

Una PAC más justa

“Para hacer accesible toda la tecnología de laboreo, siembra, siega, riego, fertilización que podemos ver en la FIMA los agricultores deben tener una renta que les permita afrontar la inversión, si queremos avanzar hacia la eficiencia y la optimización”, explica Olona.

Sin embargo, el campo vive un momento complejo en el que la crisis de precios en origen no les permite rentabilizar su trabajo. Olona se felicita de la capacidad del sector por llevar a la agenda política y social su problema, “un problema recurrente, el de la insuficiencia de los precios en origen, que el sector agrario arrastra de manera estructural y que es la razón de ser de la Política Agrícola Común”.

Según el consejero, la principal característica, que es generalizable a España y la Unión Europea, es la brecha de renta que sufren los agricultores y ganaderos respecto al resto de ciudadanos. Es un problema clave y esencial, y una deuda pendiente que la PAC no ha satisfecho, y, sobre todo, en el marco del modelo familiar.

 

Olona tiene claro que la Política Agraria debe ser de rentas, mientras las ayudas directas vayan a aquellos agricultores y ganaderos que en el marco de la agricultura familiar dependan fundamentalmente de la agricultura y ha defendido la supresión de los derechos históricos.

“Defiendo la concentración de la ayuda directa al modelo familiar, pero eso no impide que se desarrollen, y en Aragón lo estamos haciendo, políticas de promoción agroalimentaria, que no están solo dirigidas al agricultor, también lo está hacia la industria agroalimentaria”, afirma.

La agricultura es inviable sin agua

Más allá de los grandes retos de digitalización o de contener el vaciado del mundo rural, Olona destaca que el agua es el otro gran reto político. “En un contexto de cambio climático como el que vivimos, en un territorio semi árido como gran parte de España y Aragón, no podemos entender la agricultura, tanto la de secano como la de regadío, sin agua”.

 

No se puede pues entender la estrategia agroalimentaria como uno de los pilares socioeconómicos de la economía sin una apuesta clara por los regadíos, ha insistido Olona.

 

En Aragón, cuenta el consejero a El Ágora, la sequía no es tampoco un problema puntual, sino estructural, sin embargo defiende que la mejor herramienta para luchar contra la sequía es el regadío.

A pesar de la necesidad de adaptarnos a un escenario de cambio climático la apuesta por el regadío es la mejor fórmula, “podemos adaptar cultivos, adecuarlos al suelo, trabajar con herramientas como los seguros agrarios pero sin renunciar a la política de regadíos, tanto en el ámbito de la modernización como en la creación de nuevos regadíos, para lo cual tenemos un plan de unas 25.000 hectáreas nuevos”.


Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas