La esperanza de un nuevo comienzo

El ‘hijo pródigo’ vuelve a la alianza mundial frente a la emergencia climática. La llegada del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la vuelta del país al Acuerdo de París han abierto una puerta a la esperanza de conseguir frenar el calentamiento global


Esta semana los ojos del mundo han estado puestos en la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos. Joe Biden no ha perdido el tiempo y en su primera visita al Despacho Oval de la Casa Blanca firmó 17 órdenes ejecutivas que han mostrado su ruptura con las decisiones del ex presidente Trump. Entre sus primeras resoluciones, la más comentada y celebrada en el plano internacional ha sido el regreso del país norteamericano, segundo emisor de gases de efecto invernadero del mundo, al Acuerdo de París.

Biden ha revertido la decisión que Trump tomó en 2017 de salir del mayor acuerdo global en la lucha contra el cambio climático, que se hizo efectiva el pasado noviembre. El regreso a esta alianza mundial abre una puerta a la esperanza del planeta de no superar la cifra de 1,5ºC en la escalada del calentamiento global.

Tras la Cumbre de Ambición Climática del año pasado, los países responsables de producir la mitad del carbono mundial se comprometieron a lograr la neutralidad de sus emisiones en las próximas décadas. Con la intención expresada del presidente Biden se cubrirían dos tercios de las emisiones de carbono.

Además, el nuevo presidente de Estados Unidos ha dado orden de revisar y revertir al menos un centenar de medidas decretadas por Trump relacionadas con el medio ambiente, como parte de sus promesas para impulsar políticas energéticas más limpias.

Otra de las decisiones de Biden que ha esperanzado al planeta es la vuelta de Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud y su apoyo a la iniciativa COVAX para el acceso igualitario de todos los países a la vacuna contra el covid-19.

Joe Biden jura su cargo como 46º presidente de Estados Unidos. EFE/EPA/SAUL LOEB / POOL

También hemos conocido que la primera quincena de enero de 2021, en la que amplias zonas de la Península registraron una ola de frío de magnitud intensa, ha sido la más fría desde 1985 y la segunda desde 1961, año en el que comienzan los registros.

La temperatura media en la España peninsular durante esta quincena fue de 1,6 grados centígrados, es decir, 4,2 grados por debajo de lo normal, según ha avanzado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) con los primeros resultados del estudio de la ola de frío. Las temperaturas mínimas y las máximas estuvieron hasta 4 y 4,4 grados centígrados respectivamente por debajo de lo normal para esta época del año.

La ola de frío polar que afectó a amplias zonas de la Península, tras el paso de la borrasca Filomena, dejó registros nunca vistos, con cuatro días consecutivos de avisos rojos por mínimas de hasta 25 grados bajo cero y una duración de 10 días, convirtiéndola en una de las más duraderas de las últimas décadas.

Estos días hemos tenido dos borrascas sobre la Península Ibérica. Primero Gaetán con lluvias y después Hortensia con vientos huracanados, la octava borrasca de gran impacto de la temporada y la tercera de 2021.

La Gran Vía en Madrid durante la nevada del 9 de enero.

Y pasamos de la climatología a la protección de la biodiversidad donde la noticia esta semana ha estado en los tribunales. El  Constitucional ha sentado jurisprudencia y dictaminado que los terrenos incluidos en la Red Natura 2000 deben protegerse como suelos no urbanizables de especial protección. Un sentencia de consecuencias importantes, pues la Red Natura 2000, o espacios protegidos por los estados bajo la cobertura de la UE, ampara en España más de 200.000 kilómetros cuadrados, el 27,35 % del territorio español, y existen numerosos incumplimientos por urbanización.

area protegida europa
El Parque natural de Mondragó, en Mallorca, es una de las múltiples zonas españolas que forman parte de la Red Natura 2000.

Esta semana un estudio ha desvelado dónde se encuentra uno de los fondos marinos más sucios y degradados del planeta. Y no está lejos. Se trata del Estrecho de Messina, en pleno Mediterráneo, que separa la isla de Sicilia de la Península Itálica. Es el área con mayor densidad de basura marina conocida en todo el mundo, con más de un millón de objetos por kilómetro cuadrado en algunos puntos.

Cerca de 700 especies marinas, el 17% de las cuales están presentes en la lista roja de la IUCN, se han visto afectadas por este problema de contaminación en la zona, sobre todo por el exceso de plásticos.

Cerramos la semana con los contundentes datos del Informe de Riesgos Globales 2021 del Foro de Davos que sitúa los efectos de la emergencia climática -los eventos meteorológicos extremos, la degradación ambiental y la pérdida de biodiversidad- como los principales peligros para la humanidad por probabilidad e impacto social y económico.

El cambio climático ha pasado de amenaza a realidad. De riesgo a situación tangible en cada evento meteorológico extremo que sucede y nos pone en peligro. Los países parecen haber despertado pero hace falta más determinación y ambición para dar respuesta a un planeta harto de darnos avisos. Y, sin duda, solo lo lograremos juntos. Porque un reto de esta magnitud nos necesita a todos.

¡Buen finde, en el que se celebra el Día Mundial de la Educación!



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