¿Llegaremos a tiempo para frenar el cambio climático?

¿Llegaremos a tiempo para frenar el cambio climático?

En nuestro resumen semanal hablamos de planes de inversión en materia de agua, pasos adelante en materia de emisiones y la vuelta a la luz de Estados Unidos, pero también de desastres naturales y consumismo exorbitado. ¿De verdad estamos haciendo lo suficiente para frenar el cambio climático?


Esta semana el Gobierno ha anunciado que acometerá de forma prioritaria las actuaciones en materia de saneamiento y depuración para zanjar los procedimientos de infracción y multas de la Unión Europea a España por incumplir la Directiva de Agua, a través de 1.000 millones de euros del Fondo de Recuperación.

España está por debajo de la media europea en inversión per cápita en saneamiento y depuración y, en estos momentos, hay más de 500 núcleos urbanos que no están conformes con la Directiva comunitaria.

Todo ello pendientes del Plan DSEAR, aún en consulta pública, que se aprobará previsiblemente en marzo del próximo año y cuyo contenido se incorporará a la planificación hidrológica para el período 2021-2027. El sector señala que el plan, más allá de las acciones de Interés General del Estado sometidas a sanción por parte de la Unión Europea, no concreta actuaciones y delega las mismas en los planes hidrológicos de tercer ciclo para el siguiente sexenio para los que podríamos tener que esperar hasta 2022. Un retraso con el que no llegarán las acciones precisas para conseguir un país resiliente al cambio climático en materia de agua hasta bien entrada la nueva década.

Esta semana la comenzamos con una buena noticia en materia de emisiones que han acogido con esperanza Naciones Unidas y la Unión Europea. Los principales actores de la industria del petróleo y el gas han acordado informar sobre las emisiones de metano con más transparencia, al mismo tiempo que anunciaban el nuevo marco OGMP 2.0 para controlar y reducir las emisiones de este gas de efecto invernadero (GEI), una medida que ayudará a abordar uno de los mayores y más solucionables contribuyentes a la crisis climática.

El objetivo es permitir que la industria del petróleo y el gas logre reducciones profundas en las emisiones de metano durante la próxima década de una manera que sea transparente para la sociedad civil y los gobiernos. Para apoyar la realización de los objetivos climáticos globales, el marco OGMP 2.0 tiene como objetivo lograr una reducción del 45% en las emisiones de metano de la industria para 2025, y una reducción del 60%-75% para 2030.

metano
Una ‘flare stack’ o quema controlada de gas en una refinería de petróleo en Kimanis, Sabah, Malasia.

Y a mediados de semana llegaba el anuncio del nombramiento del ex secretario de Estado John Kerry como ‘zar climático’ en el nuevo gabinete del futuro presidente de Estados Unidos Joe Biden. Nuestro corresponsal en EEUU, Argemino Barro, publica este fin de semana un completo artículo sobre la trayectoria de Kerry.

Uno de los compromisos declarados por el presidente electo en campaña electoral fue el de abordar la crisis climática global y dar un giro de 180 grados a la falta de liderazgo de Trump en el tema. Kerry se sentará en el Consejo de Seguridad Nacional gracias a este nuevo puesto y marcará la primera ocasión en la que este órgano, que coordina y vigila la toma de decisiones en materia de política exterior, contará con un funcionario dedicado exclusivamente a la crisis climática.

John Kerry ha trabajado durante mucho tiempo en cuestiones ambientales. Como secretario de Estado, jugó un papel clave en la negociación del histórico Acuerdo de París sobre cambio climático, que fue adoptado por casi 200 países en 2015 y tenía como objetivo abordar los impactos negativos del calentamiento global. Aunque Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo, Biden se comprometió a devolver el país a “una posición importante en la acción climática mundial” y previsiblemente hará que el segundo mayor emisor a nivel mundial regrese a este pacto clave en cuanto inaugure el cargo.

John Kerry durante un mitin político. | Foto: Joseph Sohm

Y a pesar de las decisiones esperanzadoras, el cambio climático sigue dejando ver sus efectos. En la mayoría de ocasiones en forma de eventos meteorológicos extremos que siembran la muerte y el caos en muchas zonas del planeta. Esta semana la agencia de meteorología estadounidense, la NOAA, ha hecho público el balance de la temporada 2020 de huracanes en el Atlántico, que ha sido la más activa de la que se tienen registros.

En total, la temporada 2020 produjo 30 tormentas con nombre (vientos máximos de 63 km/h o más), de los cuales 13 se convirtieron en huracanes (vientos máximos de 120 km/h o más) mph o más), incluidos seis huracanes importantes (vientos máximos de 178 km/h o más). Esta es la mayor cantidad de tormentas registradas, superando las 28 de 2005, y el segundo número más alto de huracanes registrado.

Y la semana concluye con la llegada del Black Friday, un verdadero viernes negro para el planeta. Esta celebración, de origen estadounidense y sinónimo de increíbles promociones y desmesurado consumismo, genera en el mundo cifras exorbitantes de residuos por el empaquetado y emisiones de gases de efecto invernadero por el transporte de los productos.  Y este año a causa del coronavirus, se espera que la gran mayoría de las compras sean digitales.

Por ello, desde El Ágora hemos preparado un completo informe sobre los efectos de esta fiesta consumista y consejos para que el Black Friday se acerque lo máximo posible a un Green Friday

black friday

¡Buen finde a todos y comprad con cabeza!



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