Ribera facilita a las energías renovables un futuro brillante

Ribera facilita a las energías renovables un futuro brillante

Ribera facilita a las energías renovables un futuro brillante

El Gobierno aprueba un plan de futuro para las energías renovables que hace echar de menos medidas equivalentes para el abastecimiento de agua: regulación, equidad y marco jurídico estable, orientación a la mayor eficiencia y a las mejores condiciones para el ciudadano, y reconocimiento del desequilibrio que ha provocado la pandemia



LA HISTORIA

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, a petición del MITECO de Teresa Ribera, un Real Decreto-ley con una revolucionaria batería de medidas para impulsar, de forma ordenada y rápida, la transición energética hacia un sistema eléctrico 100% renovable y favorecer la reactivación económica postcovid en línea con el Pacto Verde Europeo.

Este impulso permitirá que el 74% de la electricidad en España sea renovable en 2030 y alcanzar el 100% antes de 2050, contribuyendo así a lograr el objetivo de neutralidad climática que se ha fijado el país en línea con el Acuerdo de París y los compromisos de la Unión Europea (UE).

¿DE QUÉ SE TRATA?

El Real Decreto-ley se divide en cuatro bloques.

El primero incluye la regulación de acceso y conexión y articula un nuevo mecanismo de subastas para dotar a las renovables de un marco jurídico de competencia predecible y estable para las empresas. La variable sobre la que se pujará será el precio de la energía y la eficiencia de los costes.

El segundo se centra en el impulso de nuevos modelos de negocio que serán claves en los próximos años, como es el caso de la agregación de la demanda, el almacenamiento y la hibridación, que ofrecen, desde este momento, oportunidades de impulso económico, empleo y mejora de la competitividad.

En tercer lugar, el Real Decreto-ley aborda el fomento de la eficiencia energética flexibilizando el Fondo Nacional de Eficiencia Energética.

Y, por último, con el objetivo de paliar los efectos de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus y asegurar la liquidez del sistema eléctrico en el corto plazo, se habilita el uso del superávit de ingresos para cubrir los eventuales desajustes y desviaciones entre ingresos y costes del sistema de 2019 y 2020, entre otras medidas tendentes al reequilibrio financiero.

SUENA FRANCAMENTE BIEN

Sí, suena francamente bien. El decreto asume que serán las empresas las que desarrollarán la actividad y las tecnologías. Se establece una regulación para asegurar la equidad de la competencia y para garantizar la seguridad jurídica, y se tienen en cuenta, sin prejuicios y con responsabilidad, las circunstancias negativas extraordinarias que la crisis sanitaria ha provocado en las empresas. Y se obvian absolutamente los delirios de nacionalización del sector o las intervenciones del mercado a través de la creación de empresas, con frecuencia municipales, cuyos descalabros acabamos pagando los ciudadanos. Por el contrario, sí se ocupa de las sinergias económicas de todo tipo que la reformulación del sector de las renovables puede generar.

¿ALGO QUE MATIZAR?

Colateralmente. Porque este Real Decreto-ley muestra cómo piensa la ministra, y nos hace echar de menos medidas equivalentes para el abastecimiento de agua: regulación, equidad y marco jurídico estable, orientación a la mayor eficiencia y a las mejores condiciones para el ciudadano, y reconocimiento del desequilibrio que ha provocado la pandemia en un sector que se ha comportado admirablemente, pero en el que algunos tienen puestos sus ojos no de forma precisamente desinteresada.

¿El Real Decreto-ley? Bien. Gracias.



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