Lecciones aprendidas para la empresa en un 2021 de virus

Lecciones aprendidas

Por Eva Toledo Alarcón

Tomar conciencia del aprendizaje para afrontar el futuro: es el mensaje que la especialista en transformación empresarial y valoración de intangibles Eva Toledo lanza para 2022. En su estreno como columnista de nuestro diario, nos muestra las inquietudes, avances y desafíos de las empresas que ya están anticipando el futuro de una responsabilidad completa en lo económico, lo social y lo ambiental, a pesar del coronavirus

Cómo pretendemos planificar el 2022 si no reflexionamos en qué ha cambiado este 2021? Es ahora, más que nunca cuando debemos parar, parar de verdad, y analizar la metamorfosis que ha acontecido en nuestras organizaciones.

Sin duda, estamos de acuerdo en que la pandemia ha supuesto enfrentarnos a unas vivencias extremas, a una constante exposición a la incertidumbre, a un manejo de la resiliencia y la empatía y a una tensión emocional cuyas consecuencias están aún por venir. Así, seamos capaces de sacar un aprendizaje de valor para afrontar el nuevo año siendo más conscientes, más empáticos, más personas.

Desde un plano puramente empresarial y concretamente desde la posición de un directivo, me parece que aquello que debemos interiorizar para ser mejores es el poder de lo humano, el papel de la tecnología, la incertidumbre como constante la importancia de la información de calidad y la comunicación.

El poder de lo humano

Los equipos han sido clave para salvar situaciones caóticas, donde el día a día debía continuar, sobre todo en actividades esenciales como la sanidad, la alimentación y la logística.

La unión hace la fuerza y este último año especialmente, hemos dejado a un lado el “yo” para pensar en el “nosotros”, en todos como equipo. Ellos han sido la clave de los milagros obrados, de superar el agotamiento físico y de manejar la creatividad para solucionar problemas.

Hablamos de equipo, pero los equipos son personas. Es por eso por lo que, debemos abordar la gestión de las personas en las organizaciones de una manera más humana, cultivando el sentimiento de pertenencia, satisfaciendo sus necesidades y sueños, para que nos regalen la mejor versión de cada uno de ellos cada día. Ahí radica la fuerza de la empresa.

“Seamos capaces de sacar un aprendizaje de valor para afrontar el nuevo año siendo más conscientes, más empáticos, más personas”

El papel de la tecnología

La digitalización nos ha permitido teletrabajar en el confinamiento y reducir la presencialidad como medida para ayudar al control de los contagios, pero también ha traído una nueva forma de conectar en las organizaciones, siendo eficientes, ágiles, útiles y además procurando encontrar momentos para la socialización.

Hemos aprendido a una velocidad inusitada y nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene la tecnología en nuestro día a día. En esta nueva realidad, no podemos concebir un nuevo año sin mecanismos digitales y tecnológicos.

Y es ahora, si no lo hemos hecho ya, cuando debemos analizar cómo esta nos ayuda antes de que esta nueva normalidad se cristalice por completo.  Entonces, ¿cuál es el reto? Lograr un equilibrio entre el mundo online y offline.

“La pandemia ha supuesto enfrentarnos a unas vivencias extremas, a una constante exposición a la incertidumbre”

La incertidumbre como constante

¿Como conjugar la orientación a la planificación en un entorno sumamente cambiante donde lo impredecible se ha convertido en lo normal?

Debemos tener un ojo en lo inmediato, en la resolución de lo urgente, y otro en el futuro, en la tarea de dibujar lo que queremos llegar a ser y hacer.

Se vislumbra una forma de gestión que maneje el corto y el medio plazo de manera simultánea, sin aparente contaminación entre ellos. Para esto, pondremos el foco en la flexibilidad, la capacidad de recuperación y en nuestro ingenio y creatividad porque todos somos capaces, así lo hemos demostrado.

«Se vislumbra una forma de gestión que maneje el corto y el medio plazo de manera simultánea»

Información de calidad y comunicación

La información es vital para la toma de una decisión, pero la selección de la fuente idónea se ha convertido en una gran batalla. Navegamos en una ingente cantidad de opiniones, datos aislados e información sesgada­­­-y a veces falsa-, que nos puede llevar a errar en nuestra posición.

Así, los sistemas de gestión de datos y su transformación en información veraz, debe ser entendidos como un activo estratégico y una prioridad para las organizaciones pues las empresas que puedan explotar su información tendrán una notable ventaja competitiva.

De igual manera, la comunicación y sus canales deben ser estratégicos, vitales para ganar velocidad y esenciales para llegar al corazón de nuestras organizaciones y equipo. Solo así, garantizaremos una alienación de propósito y potenciaremos el trabajo en equipo. Y ¿cómo llevar al plano operativo lo anterior?, ¿Cómo aportar valor a la nueva gestión?, ¿Cómo salir reforzados y no quedarnos atrás? Sin duda, poniendo la mirada hacia el futuro, teniendo una visión clara de nuestras prioridades para una mejor gestión empresarial y eligiendo las herramientas más eficientes en nuestro caso concreto para el perfeccionamiento de los procesos a todos los niveles. Eso sí, sin olvidar el factor humano como clave en cualquier proceso.

Ya lo dice el refrán, “el pasado es experiencia que el presente aprovecha y el futuro perfecciona”. Así pues, que las lecciones aprendidas fruto de la experiencia nos acerquen hacia la excelencia en la gestión y dirección.


Eva Toledo es CoCEO de PADIMA y presidenta en El Círculo-Directivos de Alicante.




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