Los chilenos, los más preocupados por la calidad del aire

Según una encuesta internacional, un 61% de los chilenos considera los efectos negativos al medio ambiente y la calidad del aire como el principal impacto que tiene la congestión de vehículos de motor, lo que supera la media mundial. Una gran mayoría defiende aumentar el uso de vehículo eléctrico, carriles VAO y bicicleta


Según una encuesta recién realizada en distintos países de América y Europa, los chilenos son los ciudadanos más preocupados por la calidad del aire y el efecto que tienen los vehículos sobre el medio ambiente y la salud de las personas.

Según datos del Índice Kapsch TrafficCom 2020, una encuesta realizada a más de 9.000 ciudadanos de nueve países del mundo, en Chile hay un 61% de encuestados que considera los efectos negativos al medio ambiente y la calidad del aire como el principal impacto que tiene la congestión de vehículos, lo que supera la media mundial y la percepción de los habitantes de países como España, Argentina, Austria y Francia.

Para Carlos Wiedmaier, vicepresidente de Solution Consulting de Kapsch para Latam, la crisis del coronavirus ha hecho visible los efectos negativos del transporte en la contaminación. “Las mejoras de la calidad del aire llegaron durante el confinamiento, haciendo patente el impacto que la alta congestión genera al medioambiente, sin embargo, con la disminución de las restricciones será solo cuestión de tiempo para que el número de autos en las calles aumente de nuevo, y con ello los problemas de contaminación. En este sentido, es necesario una gestión holística para lograr sistemas de transporte más eficientes, resilientes y sostenibles”, explica.

Hay que tener en cuenta que ahora mismo cerca de un 55% de la población mundial vive en áreas urbanas y para 2050 se espera que esta cifra aumente hasta cerca del 70%. Esto, según la ONU, implicará que haya 2.500 millones más de personas en las ciudades.

Esta proyección, junto con el crecimiento de la compra de vehículos privados en mercados emergentes, provocará un gran aumento del tráfico y la contaminación, lo que afectará más que nunca la calidad de vida en las ciudades. 

Una nueva movilidad

Según el estudio, los chilenos son cada vez más proclives a buscar alternativas de transporte, manifestándose a favor de iniciativas como el uso de vehículos eléctricos (96%); de bicicletas (90%); y la implementación de carriles VAO (para autos con más de un ocupante) en un 84%. Asimismo, el 89% de los conductores chilenos estarían dispuestos a no utilizar su vehículo privado a determinadas horas, para mejorar la calidad del aire en la ciudad.

Un autobús de Transantiago, en Chile. | FOTO: Cristian Silva Villalobos
Un autobús de Transantiago, en Chile. | FOTO: Cristian Silva Villalobos

“A pesar del amplio consenso existente en la población, la crisis del COVID-19 dificulta el cumplimiento de estas expectativas. El número de pasajeros en el transporte público ha caído drásticamente por miedo al contagio priorizando el transporte privado, al mismo tiempo que los vehículos eléctricos aún no se han masificado en este mercado”, sostiene Wiedmaier.

Cabe destacar a este respecto un aumento explosivo del uso de bicicletas, lo que ha ayudado a reconsiderar las estrategias de movilidad. “Las autoridades de transportes y movilidad de las grandes ciudades en todo el mundo tuvieron que reaccionar rápido durante la pandemia para crear más espacio para peatones y ciclistas, por consiguiente, expertos en movilidad recomiendan aprovechar este momento para alcanzar objetivos de gestión de tráfico y calidad del aire con acciones específicas, implementando soluciones y sistemas tecnológicos que posibiliten generar una movilidad sostenible en el largo plazo”, afirma Wiedmaier. 



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