Entran en vigor las nuevas normas para vehículos más limpios y seguros - EL ÁGORA DIARIO

Entran en vigor las nuevas normas para vehículos más limpios y seguros

Desde el 1 de septiembre los europeos pueden gozar de un sector de la automoción limpio, sostenible y competitivo, con la entrada en vigor del Reglamento sobre la homologación y la vigilancia del mercado de los vehículos de motor


Este martes entra en vigor el nuevo Reglamento de la Unión Europea sobre la homologación y la vigilancia del mercado de los vehículos de motor para que los europeos conduzcan coches más limpios, sostenibles y seguros.

Adoptado en mayo de 2018, el nuevo Reglamento revisa a fondo y endurece considerablemente el sistema anterior de homologación de tipo y de vigilancia del mercado.

Mejora la calidad y la independencia de la homologación de tipo y los ensayos de los vehículos, aumenta los controles de los automóviles que ya están en el mercado de la UE y refuerza el sistema general con una mayor supervisión europea.

El nuevo reglamento peritirá imponer multas de hasta 3.000 euros por vehículo en caso de que se incumpla la ley
Thierry Breton, comisario de Mercado Interior, ha señalado que “los europeos esperan, con razón, conducir los automóviles más limpios y seguros, lo cual presupone la realización de controles más estrictos de los vehículos que se comercializan y que circulan por nuestras carreteras”.

Esto exige también una garantía de cumplimiento y una supervisión a nivel europeo, por eso, a partir de ahora, la Comisión podrá efectuar controles de automóviles, activar recuperaciones a escala de la UE e imponer multas de hasta 3.000 euros por vehículo en caso de que se incumpla la ley.

Estas reformas complementan los avances comunitarios hacia una movilidad más limpia y segura, que, en el difícil contexto de la crisis, requiere aún más inversiones orientadas al futuro en infraestructuras e innovación.

“Nuestros esfuerzos por restablecer la confianza de los consumidores, reforzar el Mercado Único y apoyar la viabilidad a largo plazo y la competitividad mundial de la industria europea del automóvil van de la mano”, ha insistido el Comisario.

Entre los principales elementos de las nuevas normas se incorpora más independencia y calidad de las pruebas antes de comercializar un vehículo. Para obtener y mantener su designación por los Estados miembros, los servicios técnicos que realicen ensayos e inspecciones de nuevos modelos de automóviles serán objeto de una auditoría independiente sobre la base de criterios estrictos.

Las autoridades nacionales de homologación de tipo están, a partir de ahora, sometidas a revisiones inter pares para asegurarse de que las normas correspondientes se apliquen y se hagan cumplir de manera rigurosa en toda la UE.

El nuevo marco mejora también los controles de los vehículos que ya circulan en el mercado y los controles para su venta en los concesionarios. A partir de ahora, los Estados miembros están obligados a someter a ensayo con regularidad un número mínimo de vehículos y podrán adoptar medidas de salvaguardia contra los vehículos no conformes en su territorio sin esperar a que actúe la autoridad que expidió la homologación de tipo.

Además, la Comisión puede ahora llevar a cabo controles de cumplimiento y conformidad de vehículos en laboratorios o en carretera. En caso de que los fabricantes incumplan la legislación en materia de homologación de tipo (por ejemplo, dispositivos de desactivación o declaraciones falsas), la Comisión puede ordenar recuperaciones a escala de la UE e imponer a tales fabricantes sanciones de hasta 30.000 euros por automóvil. Hasta hoy solo las autoridades nacionales de homologación de tipo del automóvil podían imponer tales medidas.

Desde la adopción del Reglamento en 2018, los fabricantes de automóviles, los organismos de homologación de tipo y otras partes interesadas han trabajado de manera constante para aplicar las nuevas normas y adaptarse al mayor rigor de los requisitos.

La Comisión ha proporcionado recursos adicionales al Centro Común de Investigación (JRC) para que asuma este nuevo papel en la vigilancia del mercado, financiando el personal adicional necesario, costes operativos y la construcción de dos nuevos laboratorios.

Esta reforma forma parte de la labor general de la Comisión en favor de un sector de la automoción limpio, sostenible y competitivo, tal como se establece en la Comunicación de la Comisión «Europa en movimiento».

Las iniciativas de la Comisión incluyen normas sobre la calidad del aire y el CO2, la mejora de los ensayos de emisiones de los automóviles o el apoyo a la producción de combustibles y baterías alternativos, así como la defensa de la competitividad de la industria europea.

Las emisiones medias de CO2 de los coches europeos suben un 1,8% en 2019

Las emisiones medias de dióxido de carbono (CO2) de los turismos nuevos matriculados en la Unión Europea (UE) subieron un 1,8% en 2019, hasta situarse en los 123 gramos por kilómetro, muy por encima de los 95 gramos que establece la nueva normativa europea de emisiones para este año.

Así se desprende de la ‘Guía de Bolsillo’ elaborada por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), que señala que en los tres últimos años las emisiones medias de los coches europeos han repuntado, pese a la senda de disminución iniciada durante la última década.

La ‘todocaminización’ del mercado y la ‘criminalización’ del diésel en favor de la gasolina podrían ser algunas de las causas que expliquen este aumento.

El consumo de agua por automóvil producido bajó un 44,8% entre 2005 y 2019, mientras que los residuos generados por unidad ensamblada bajaron un 15%
Sin embargo, se aprecian grandes discrepancias entre los niveles de gases de los turismos en los diferentes Estados miembros de la UE. Así, los Países Bajos son la región europea con una media de emisiones más baja, con 98,4 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, tras disminuir un 6,8% el año pasado.

Siguen la lista de países más ‘limpios’ Malta y Portugal, ya que las emisiones medidas de dióxido de carbono de sus coches nuevos son de 105,3 y 109,4 gramos, respectivamente, después de que el año pasado el país insular bajase un 2,2% sus emisiones, mientras que Portugal las aumentó un 2,9%.

Por su parte, España se sitúa por debajo de la media europea, con 121,3 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, pese a aumentar este dato un 2,7% en comparación con 2018.

Asimismo, entre los países europeos con una media de emisiones de sus vehículos más alta se sitúan Bulgaria y Eslovaquia, con 137,6 gramos y 133,4 gramos, respectivamente, tras aumentar sus emisiones un 7,8% y un 5,1% en 2019.


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