El Parlamento Europeo refuerza la ambición de la Ley Climática

El Parlamento Europeo refuerza la ambición de la Ley Climática

El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado su posición negociadora para la futura Ley de Clima de la UE, apostando por enmiendas que permiten una mayor ambición en los recortes de emisiones para 2030 al tiempo que exige que la neutralidad climática sea obligatoria en todos los estados miembro


Todos los países de la Unión Europea tendrán que ser neutrales en carbono para 2050. Esa es la gran apuesta del Parlamento Europeo, que este jueves ha aprobado su posición negociadora para la futura Ley de Clima de la UE con 392 votos a favor, 161 en contra y 142 abstenciones. La nueva normativa tiene como objetivo transformar las promesas políticas de que la UE se volverá climáticamente neutra para 2050 en una obligación vinculante para brindar a los ciudadanos, Gobiernos y empresas europeos la seguridad jurídica y la previsibilidad que necesitan para planificar la transición ecológica. Y, según la Eurocámara, ese objetivo se deberá lograr con un recorte de al menos un 60% de las emisiones para 2030.

“La adopción del informe envía un mensaje claro a la Comisión y al Consejo de cara a las próximas negociaciones. Esperamos que todos los estados miembros logren la neutralidad climática para 2050 y necesitamos objetivos intermedios sólidos en 2030 y 2040 para que la UE lo logre” ha asegurado la diputada sueca Jytte Guteland, responsable de las enmiendas a la ley que además se ha mostrado “muy satisfecha” por la inclusión de un presupuesto de gases de efecto invernadero, que establece la cantidad total restante de emisiones que se pueden emitir hasta 2050, “sin poner en riesgo los compromisos de la UE en virtud del Acuerdo de París”.

La Comisión deberá presentar en dos años una hoja de ruta concreta a nivel de europeo sobre cómo alcanzar la neutralidad de carbono para 2050.

Los eurodiputados insisten con esta posición en que tanto la UE como todos los estados miembros individualmente deben volverse climáticamente neutrales para 2050, una obligación que supondrá mayores dificultades para que los países del Consejo Europeo lleguen a un acuerdo de consenso. Por el momento, Polonia es el único país que no se ha comprometido a reducir al máximo sus emisiones a mitad de siglo y se ha mostrado numerosas veces en contra de fijar por ley la neutralidad climática, pero el proyecto también podría encontrar resistencias de la parte de República Checa o Hungría.

Además, el voto del Parlamento Europeo obliga a que la Comisión deba presentar en dos años una hoja de ruta a nivel de europeo sobre cómo alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, concretizando los recortes necesarios por sectores y por países. El plan deberá por tanto tener en cuenta el total de emisiones restantes de gases de efecto invernadero (GEI) de la UE hasta 2050 para limitar el aumento de temperatura de acuerdo con el Acuerdo de París y se revisará después de cada balance a nivel mundial.

Una evaluación independiente

Por otro lado, los eurodiputados también quieren establecer un Consejo de Cambio Climático de la UE (ECCC) como un organismo científico independiente para evaluar si las políticas de la UE y de cada Estado miembro son consistentes. Esta entidad, que deberá contar con científicos de reconocido prestigio internacional que deberán ser propuestos por consenso, servirá para monitorear el progreso hacia la neutralidad climática.

Además, el Parlamento Europeo quiere que se introduzcan otros dos cambios clave en la futura Ley de Clima de la UE. Por un lado, exigen que la Comisión proponga también un objetivo intermedio para 2040 después de una evaluación de impacto, para garantizar que la UE está en camino de alcanzar su objetivo para 2050. Por otro, piden que la UE y cada Gobierno nacional eliminen gradualmente todos los subsidios directos e indirectos a los combustibles fósiles para el 31 de diciembre de 2025 a más tardar, mientras subrayan la necesidad de continuar los esfuerzos para combatir la pobreza energética.

Eurocamara
Pleno de la Eurocámara en Bruselas, en una imagen de archivo.

En cualquier caso, esta decisión de la Eurocámara es solo un pequeño paso en el proceso de decidir una Ley Climática de la UE y con él un nuevo objetivo climático para 2030. Con la votación, el Parlamento lo único que hace es acordar su posición para las negociaciones con la Comisión Europea y los gobiernos de los estados miembros que integran el Consejo Europeo. Estas negociaciones podrían durar hasta bien entrado el 2021: aunque la Comisión ya ha propuesto una reducción de “al menos el 55%”, el Consejo no tiene posición todavía, y es muy poco probable que decida algo más ambicioso que la propuesta del Ejecutivo Europeo.

Los líderes de los diferentes países debatirán sobre el tema en la reunión de jefes de Estado que tienen prevista entre el 15 al 16 de octubre, pero no es probable que acuerden un nuevo objetivo para 2030 en esa fecha. De hecho, lo más plausible es que eso suceda en la próxima cumbre en diciembre, que marcará por cierto el quinto aniversario del Acuerdo de París. Solo una vez el Consejo fije su posición, podrán comenzar las negociaciones con el Parlamento y la Comisión.



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