Ingeniería, más referentes femeninos y más vocación social - EL ÁGORA DIARIO

Ingeniería, más referentes femeninos y más vocación social

La ingeniería necesita dar a conocer sus referentes femeninos y comunicar mejor la vertiente claramente social del sector. Despertar vocaciones entre las más jóvenes asegurará incorporar todo el talento posible en un esfuerzo en el que todos y todas, empresas y administraciones deben ir de la mano


Núria Roigé Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos y miembro del área de Formación y Tecnología de Young Water Professionals


Según datos de la UNESCO, solamente el 28% de investigadores científicos en el mundo son mujeres. Este porcentaje mejora si nos fijamos en algunos estados miembros de la Unión Europea, hay paridad entre mujeres y hombres en Noruega, Lituania y Dinamarca, donde hay más del 50% de presencia femenina. En España este porcentaje es del 49,3%, siendo el cuarto país con mayor porcentaje.

Este porcentaje esperanzador en España es debido mayoritariamente a carreras de ciencias más paritarias, como la química, la enfermería, la biología o la medicina, pero no en carreras más técnicas como son la física, la informática o la ingeniería. Según el Ministerio de Educación solo el 25% de las matrículas en ingenierías son de mujeres.

Los nuevos trabajos que están por aparecer tienen como materias centrales sobre todo la tecnología y la ingeniería, pero también la ciencia y las matemáticas. Debemos potenciar la formación de mujeres en estos ámbitos más técnicos y tecnológicos del conocimiento para luego poder introducir en el mercado laboral su talento, sus pensamientos y método. Las empresas que experimentan una feminización en su cultura tienden a conseguir mejor performance a partir de traspasar el tradicional foco a la orientación a resultados hacia los recursos humanos, la comunicación y la sostenibilidad del desarrollo.

Si nos fijamos en la presencia de las mujeres en empresas tecnológicas (TIC) va disminuyendo conforme se incrementa la categoría profesional, en puestos directivos suelen representar poco más del 10%. Pero también encontramos esta tendencia en otros sectores, donde los perfiles de altos directivos están ocupados a menudo por hombres. Esta brecha se ve muy diluida cuando bajamos a las capas de niveles inferiores donde hay más diversidad de género, pero también de edad.

Despertar vocación a partir de referentes

Los esfuerzos por llegar a la igualdad de género son considerables, sin embargo, aún existe una falta de referentes femeninos en el sector. Aunque sean pocos, existen estos referentes. Solo hay que darlos a conocer.

Uno de los puentes más emblemáticos e icónicos del mundo, el puente de Brooklyn, fue terminado gracias a Emily Warren Roebling la primera ingeniera de campo y líder técnica. Ella fue quien se encargó de lidiar con todo lo asociado al trabajo en el puente. Gracias a su trabajo el puente de Brooklyn se completó en 1883.

En el campo de la ingeniería ambiental destaca Ellen Swallow Richards considerada la fundadora de la higiene ambiental, fue pionera en la protección del medio ambiente. Su trabajo, junto a su marido, en el análisis de la química del mineral, le llevó a ser la primera mujer elegida miembro del American Institute of Mining and Metallurgical Engineers. Debido al trabajo de laboratorio sobre el suministro de agua en Estados Unidos que se le asignó en 1887, se estableció un programa de Ingeniería Sanitaria en el MIT, donde enseñaba a su alumnado el análisis del agua potable, residual y del aire.

Campañas como la de #NoMoreMatildas promovida por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) tienen como objetivo visibilizar esos referentes que en muchas ocasiones no se conocen. Del mismo modo, la Real Academia de Ingeniería (RAI) ha puesto en marcha el proyecto ‘Mujer e Ingeniería’ con el objetivo de despertar vocaciones científicas y técnicas en niñas y adolescentes.

Aparte de premios y reconocimientos dirigidos a mujeres, el 11 de febrero (Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia) y el 8 de marzo (Día internacional de la mujer), se han convertido en días reivindicativos para dar visibilidad a esas mujeres que deben ser referente para las nuevas generaciones. Durante estos días se produce un fenómeno ya habitual en las redes sociales con multitud de reconocimientos a compañeras, jóvenes y mayores, que han roto estereotipos y han luchado por lo que querían ser sin tener en cuenta el género al que pertenecían.

Las escuelas, las familias y la sociedad juegan un papel muy importante en fomentar estas habilidades y el interés de las niñas hacia las carreras técnicas

En general están apareciendo muchas iniciativas para promover y despertar la vocación STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics) en las niñas y las adolescentes, y es que estudios demuestran que se empiezan a sentir atraídas en torno a los 11 años, pero pierden rápidamente ese interés al cumplir los 15. En este camino, las escuelas y las familias, pero también la sociedad juega un papel muy importante en fomentar estas habilidades y su interés. Se habla también cada vez más del STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts, Mathematics) y es que cuando las Artes se integran a las lecciones en STEM se consigue mejorar todas las habilidades y las competencias que van a ser cruciales en el siglo XXI.

Dar a conocer la vertiente social

Aunque creo que el discurso sobre la capacidad intelectual hoy en día está más que superado, todavía queda mucho trabajo por hacer. Parece haber una mala comunicación sobre qué es la ingeniería y su vertiente claramente social. Seguramente no se ha potenciado suficiente este aspecto y, por tanto, muchas chicas prefieren estudiar medicina, química o biología, donde sí pueden ver claramente esa capacidad de ayudar a la sociedad.

Los retos a los que debe hacer frente la ingeniería actual deben tener en el centro a las personas y la sociedad

Debemos cambiar este estigma, mostrando que gracias a la ingeniería vivimos en un mundo como el de hoy y el papel que juega para hacer posible nuestro día a día. Desde el automóvil, pasando por la televisión o la radio, hasta el aire acondicionado o el wifi, todos estos elementos son fruto de la ingeniería, pero también lo son los marcapasos que salvan vidas, o las infraestructuras que usamos para desplazarnos. Como se observa, hay un rango amplio de contribuciones que han tenido lugar gracias a la ingeniería. El acceso al agua potable y al saneamiento son los recursos más importantes de la salud pública para prevenir las enfermedades infecciosas y proteger la salud de las personas, además de ser esenciales para el desarrollo. Otro de los ámbitos donde la ingeniería ha tenido un papel muy importante.

El reto de la ingeniería durante el pasado siglo XX seguramente fue la máquina, pero debemos tener en cuenta que los retos a los que debe dar respuesta la ingeniería actual, la del siglo XXI, son retos que deben tener en el centro las personas y la sociedad. 

El último año y medio ha sido un claro ejemplo, la situación que hemos vivido y como el mundo se ha organizado para dar respuesta. Hemos volcado esfuerzos desde todas las profesiones para solucionar la situación que nos ha tocado vivir. Los profesionales sanitarios han jugado un papel muy importante, pero también han contado con trabajadores esenciales como los del sector del agua y la energía, el transporte de mercancías y el entorno científico para proporcionar datos relevantes en la toma de decisiones. Ha habido una coordinación del ámbito de la ciencia a nivel mundial para desarrollar una vacuna que parece que está consiguiendo que salgamos adelante.

La diversidad produce riqueza

La riqueza es fruto de la diversidad, en este caso que nos ocupa, podemos decir que la diversidad de género produce riqueza y por eso necesitamos contar con mujeres bien preparadas que puedan aportar tanto su potencial innovador como su capacidad creativa para hacer de este mundo un lugar mejor.

Todos debemos potenciar el cambio, hombres y mujeres, empresas y administraciones, deben aliarse para conseguirlo

Debemos captar todo el talento que sea posible para mejorar y dar respuesta a los retos a los que se enfrenta esta sociedad. Hagamos que la ingeniería sea, como ha sido siempre, la clave de cambio social y potenciemos este sector entre las mujeres para llegar a la igualdad. Todos debemos potenciar el cambio, hombres y mujeres, empresas y administraciones, deben aliarse para conseguirlo.  Y es que una mayor igualdad de género, sobre todo en cargos de mayor relevancia, permitirá aumentar la productividad económica, mejorar los resultados en materia de desarrollo para la próxima generación, y establecer instituciones y empresas más representativas abogando por la plenitud de todos sus actores.


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