“Hay que profesionalizar la sostenibilidad para que las empresas lideren el cambio”

“Hay que profesionalizar la sostenibilidad para que las empresas lideren el cambio”

Longinos Marín

Director de la Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia

El director de la Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia, Longinos Marín, destaca la responsabilidad de las empresas para impulsar el cambio sostenible y eso exige profesionalizar la sostenibilidad desde la estrategia empresarial


El Ágora
Madrid | 13 junio, 2022

Tiempo de lectura: 5 min



Responder a los retos globales de nuestra sociedad, como el crecimiento demográfico mundial, el cambio climático , el incremento de las desigualdades tras la pandemia de la COVID-19 o el escenario inflacionista por el conflicto bélico en Ucrania, exigen afianzar el camino hacia la transición verde e inclusiva a partir del compromiso de todos.

Y en este compromiso social las empresas tienen un rol fundamental, según destaca para El Ágora Longinos Marín, director de la Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia, que entiende que “las empresas tienen capacidad de impulsar la innovación e implementar proyectos concretos, para reactivar la economía y generar empleo verde, equitativo y de calidad al tiempo que aportan valor a la sostenibilidad tanto en sentido social, como ambiental y económico».

Doce años después de la puesta en marcha de esta Cátedra, Marín ha visto cómo «el compromiso empresarial siempre ha estado presente y cada vez ha ido ganando una mayor dimensión en la estrategia industrial española, una muestra de cómo apostar por este compromiso que ahora llamamos sostenibilidad o ESG (se refieren a factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo) hace que las empresas sean más rentables y competitivas gracias al fortalecimiento de sus vínculos con los grupos de interés. Empresas más competitivas suponen más riqueza, bienestar y desarrollo sostenible para ganar un futuro de esperanza».

«Estamos muy acostumbrados en innovar en productos y servicios pero hoy los avances ambientales también se traducen en ventajas competitivas»

En sus inicios, la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), explica Longinos Marín, «estaba más enfocada al gobierno corporativo y a la relación con el propio ecosistema interno de las empresas, hoy ha trascendido a las propias compañías y está más volcado en cuestiones ambientales y sociales; y no ya como algo distintivo y voluntario, sino como algo absolutamente necesario para la reputación y el propio negocio empresarial».

«Este compromiso tiene que ser asumido por los gestores empresariales como una oportunidad para innovar y rentabilizar esa innovación en ventajas competitivas por su capacidad e liderazgo para impulsar la transición ecológica y justa que necesitamos», insiste. «Tienen que ser capaces de poner en valor su capacidad de influencia y su poder en los ámbitos de poder donde se toman las grandes decisiones a nivel global».

Para el directo de la Cátedra de RSC de la UMU, «esta es una de las evidencias que ha mostrado la pandemia, las respuestas ante los grandes retos ya no solo vienen del estado sino que requieren del impulso de otros agentes, como las empresas, para  sumar a la hora de lograr soluciones impulsando la ayuda, la protección ambiental y a los colectivos en situación de vulnerabilidad y a través de la innovación para ser más sostenibles y eficaces.

«Como sociedad nos hemos fijado unas metas que hemos materializado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible que recoge la Agenda 2030 y alcanzarlos depende del esfuerzo que seamos capaces de hacer desde abajo hasta arriba», e insiste en que «la RSC es una forma de gestionar las organizaciones con independencia de su tamaño, se trata de actitud y valores aplicados a la gestión diaria de relaciones con clientes, con trabajadores o con el medio ambiente».

De hecho, nos anuncia que en la IV Noche de la RSC que se celebra este martes, 14 de junio, en Murcia, «en la Cátedra de RSC vamos a presentar una Guía de Aplicación de RSC para autónomos, con el fin de facilitar que puedan dar sus primeros pasos en RSC».

Para que las empresas puedan asumir este papel de liderazgo en la transformación justa, Marín considera necesario que la sostenibilidad se profesionalice, «tiene que haber profesionales en materia de RSC para que forme parte de las estrategias empresariales, que se transversalice como un objetivo de negocio más, como una herramienta que trasciende la reputación y se transforma en competitividad con resultados cuantificables a medio y largo plazo».

«Por eso desde nuestra Cátedra hemos hecho de la investigación el motor de nuestra actividad. A nivel científico hemos conseguido formar un equipo de investigación con un elevado nivel de producción científica en RSC y sostenibilidad, quizá de los más altos de España, con un índice H agregado de 114. A nivel divulgativo, hemos publicado 22 libros y hemos participado en más de 300 jornadas y charlas con empresarios y profesionales, y a través del Máster de RSC de la UMU, que va a entrar en su X edición, ya hemos formado a cerca de 200 directivos de empresas de la Región de Murcia y otras zonas que han venido a formarse aquí», señala.

Esta masa laboral profesionalizada en materia de sostenibilidad ha permitido consolidar la madurez del tejido empresarial murciano en esta materia, Marín explica que pese a estar compuesto principalmente por empresas pequeñas, suelen priorizan políticas basadas en mejorar las relaciones con clientes y proveedores, las empresas más grandes abren esta sostenibilidad a otros aspectos como el gobierno corporativo pero para todas la prioridad total está en la dimensión ambiental y la ecoeficiencia”.

La urgencia climática marca la agenda y todas las empresas tendrán que rendir cuentas a la sociedad y a sus accionistas sobre su huella ambiental, tanto de carbono como hídrica, más en una comunidad como la Murciana donde somos muy conscientes de la escasez de recursos hídricos, y sus políticas de transición energética. «Esto supone, sin duda alguna, una gran oportunidad para innovar e ir por delante y encontrar ventajas competitivas».

«Las empresas del agua tienen hoy un papel clave en políticas sociales y ambientales»

Para Longinos Marín, «las empresas del agua tienen un papel clave en las políticas sociales y ambientales, especialmente en la Región de Murcia. Hemos visto como el agua es un caso paradigmático en el que las políticas se traducen en resultados de manera inmediata».

«Lo hemos comprobado en el avance de la circularidad de ciclo urbano del agua, que aquí en Murcia se traduce en descarbonización, implantación de renovables, autosuficiencia energética, valorización de subproductos y reutilización de todos los recursos, desde el agua a la energía«, innovación con retorno inmediato que también se ha llevado a la parte social.

En términos generales, explica, las empresas de agua encajan muy bien con casi todos los espacios de innovación y transformación social, «no hay que olvidar que el agua es un derecho y el compromiso de proteger a los colectivos vulnerables, con el que Aguas de Murcia ha sido pionera con la implantación del bono social se contribuye al desarrollo. Y por otro lado, tienen un gran impacto social por la priorización del diálogo y la colaboración con el tercer sector, tanto en el ámbito de la pobreza y el desarrollo socioeconómico como con el tercer sector ambientalista, con proyectos enfocados a la recuperación de la biodiversidad y espacios naturales trabajando codo a codo con instituciones de prestigio como ANSE.

El agua, tal y como hemos ido desarrollando en colaboración con Aguas de Murcia, nos permite «objetivar y medir la aportación de este ciclo urbano del agua a gran parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, desde la colaboración público-privada, administración, universidad y empresas, a la educación, a la mitigación y adaptación al cambio climático, a la protección y recuperación de la biodiversidad, a  crear espacios urbanos saludables, y, por supuesto el ODS6 que garantiza el derecho al gua potable al saneamiento».

En este sentido, formar parte de la Red de Cátedras de Agua «nos da la oportunidad de avanzar en esta profesionalización de la sostenibilidad para imbricarla cada vez más en la estrategia empresarial con una base científica, ampliando nuestros enfoques multidisciplinares y aprendiendo de esa objetivización de los indicadores sostenibles que nos permitan vanzar en esta materia y medir el compromiso de las empresas con los objetivos que nos hemos marcado como sociedad».



Se adhiere a los criterios de transparencia de

Archivado en:
Otras noticias destacadas